
Alucinamos , soñamos , lloramos , caímos , rodamos , fumamos
y conducimos ebrios de dolor.
Sonreímos, catamos, bebimos, una y otra vez, más y más durante nuestra estadía en el camino de los sueños.
Los dedos rozaban las paredes donde se dibujaban momentos, paisajes y personajes. Nosotros ,uno solo, siempre diferentes guardando imágenes en el filtro,
son recuerdos, eran, son, son
Seguimos bailando, flotando, por sustancias alucinógenas y por ninguna también.
Era el recorrido de nuestros caminos, eran, son, son
Sonreímos, con grandes muecas y con exagerada expresión.
Los dientes blancos brillantes irradiaban emoción
El baile fue cada vez más alegre, histriónico y nadie se fijo en nuestro dolor.
Sonreímos mientras lágrimas caían de nuestro corazón, eran nuestros cabellos que cual cortinas ocultaban nuestra melancolía y nuestro dolor, eran, son, son
Ya jamás volvió aquel dolor y rompimos en llanto.
Lloramos tanto que los ojos irritados, alegría derramaron
Eran lágrimas de amor despojándose de las manchas del hombre.
Simple amor que siempre estuvo entre nuestros dedos enredados
Eras tú , amor:
tan simple,
tan majestuosa,
Eras cielo, mar y tierra
Eras todo,
Eras, eres y serás
Eramos, somos, son, son
Finalmente los ojos dejaron de mirar y contemplaron por fin
La respuesta cercana se encontraba , y tan sólo al desenredar los dedos,
el acertijo se reveló.
No sentimos más dolor
Era aquel resplandor de contemplar a nuestro alrededor
que hizo de la serenidad llegar.
Y desde aquel entonces jamás existió razones para nuestra insatisfacción
Pues comprendimos el enigma de la presencia de nuestros cuerpos en el camino ,y la existencia quimérica de éste en nuestro llamado “ mundo real”.
Aún así, danzando irradiados de esa luz quintaesénsica aquellos son ciegos a su color (los mismos que no se fijaron en nuestro dolor).
Ahora felices somos sin ninguna razón( para el mundo real)